
Los factores anotados, representan el más descomunal reto que haya enfrentado la humanidad en su conjunto, para lo cual se requerirá, sin duda, un proceso de re-invención (más allá de la Re-ingeniería) en el proceso de Aprender. Deliberadamente se pone mayor énfasis en “aprender” que en educar, por ser una vertiente que destaca más la responsabilidad individual y continua de permanecer en estado de aprendiz, que en el proceso tradicional de “Ser enseñado” por un tiempo determinado.
Me permito proponer las habilidades más críticas que estimo necesarias para el progreso de los próximos años, que por coincidencia he denominado “Estrategia C5”:
2. Construcción del Conocimiento. Es una habilidad permanente, enfocada más en el proceso de transformación que en el de repetición de la información. El espacio de aprendizaje debe fomentar más la construcción que la memorización, basándose en retos estimulantes, simulaciones, aprendizaje basado en ensayo y error, y en el desarrollo del razonamiento lógico y crítico, y en la resolución de problemas. La sociedad remunera más la capacidad de construir nuevo conocimiento que la de repetir críticamente la información tradicional.
3. Coexistencia con el Cambio. “Lo único permanente que nos queda es el Cambio”. En realidad, el cambio siempre está presente, solo que en tiempos recientes el cambio se presenta con una velocidad tal que no lo reconocemos, y menos aún lo controlamos.
4. Comunicación. El siglo estará signado por una revolución en las comunicaciones humanas. Desde los dispositivos e inventos que aparecen diariamente, hasta la escala de su alcance, instantaneidad y demás. Cambiarán los lenguajes, la semiótica, los símbolos mismos y sus reconocimientos a través de las fronteras. La comunicación es, sin embargo, una de las mayores inhabilidades que exhibimos hoy. Muy nuevas capacidades serán necesarias en el manejo de la comunicación en los más próximos años.
5. Colaboración. Es un enfoque reciente de una habilidad perdida en el tiempo. La capacidad de colaborar reflexivamente sobre un objeto de conocimiento. La construcción social del aprendizaje y el enfoque colectivo de los problemas estarán presentes en el escenario de todo este siglo; sin embargo, las prácticas tradicionales tienden a favorecer el trabajo individual y lo que se demanda es herramientas que deliberadamente favorecen el abordaje múltiple de los esquemas de conocimiento. La construcción colectiva a través de las fronteras se torna en la norma y no en la excepción para la práctica de las personas en los próximos años.
En mi opinión estamos en la actualidad ante un proceso de cambios vertiginoso y acelerado, sobre todo en materia de información y comunicación, y la educación es una de las primeras áreas que debe estar a la par de tales transformaciones. Para nadie es un secreto que los textos comunes en muchísimas oportunidades, no en todas, necesitan de una actualización, que no se realiza con la continuidad o la rapidez, con que la información se actualiza, por ejemplo, en Internet.
Recordemos que la Internet, es relativamente económica, accesible a todo público (cuando hablamos de cybercafés), es rápida, permite la interacción inmediata con muchas personas y culturas al mismo tiempo, y todo esto enriquece el proceso de aprendizaje de cualquier individuo, mas aún si cuenta con un docente que debe ser en la actualidad mas facilitador del conocimiento, orientando la forma y la utilización de las TIC.
Si el docente se niega a los cambios culturales, sociales y tecnológicos que hoy vivimos, estará de espaldas a la era de la información y como consecuencia también lo estará a las nuevas generaciones a quienes les corresponde impartir educación.
Las organizaciones de aprendizaje, tienen necesariamente que acogerse a las nuevas tecnologías, donde se complementen telecomunicaciones, televisión, computación e Internet, adaptándose al paradigma constructivista, aquí el aprender debe ser definitivo y para toda la vida, para la solución de problemas, para transmitir culturas, valores, experiencias y nuevos conocimientos.
Las escuelas, universidades y la sociedad en general deben comprometerse en encaminar todo lo conducente para el logro de la educación del siglo XXI.
Fuente:
Escorcia, G. (2007). Reinventar el aprendizaje. Eduteka. (documento en línea)





